Miami, Estados Unidos.- La pandemia del COVID-19 ha traído de nuevo a la vida de la conductora y actriz puertorriqueña Adamari López algunos de los momentos más difíciles de su vida: las dos terribles crisis de salud que la pusieron muy cercana a la muerte y que le han dejado importante secuelas a ella y a su familia.

«Yo estuve en coma hace año y medio en condiciones muy parecidas a las que sufren los pacientes de COVID. También la pasé muy mal con mi cáncer. Todo eso me tiene muy sensibilizada y desde hace años me llevó a profundizar mi compromiso con causas que beneficien el bienestar», confesó López en una entrevista con Efe.

A través de su rol como conductora de «Un nuevo día», de la cadena Telemundo, la artista es una fuerza importante detrás de las diferentes iniciativas a favor de la salud del público.

Antes del coronavirus, tenía una mayor sensibilidad para todo lo que tiene que ver con las campañas de prevención contra el cáncer.

«Siento que desde que decidí compartir con el público la noticia de que tenía cáncer de mama me convertí en una vocera de la lucha contra esta enfermedad«, indicó recordando aquel 22 de marzo de 2005, cuando lo anunció al lado de su entonces novio y ahora exesposo Luis Fonsi.

«Yo tenía 33 años y creo que yo y el público estábamos convencidos en ese entonces de que el cáncer de seno no era algo de lo que se tuvieran que preocupar las mujeres jóvenes», indicó.

Una vez recuperada, López se convirtió en una de las embajadoras más poderosas de la Liga contra el cáncer de Estados Unidos y su mensaje justamente se centra en empezar la prevención desde temprano.

Fuente: EFE