Al menos 12 personas murieron y otras 50 fueron hospitalizadas en suburbios del noroeste de Buenos Aires por el consumo de cocaína adulterada con una sustancia aún no determinada, dijeron este miércoles las autoridades.

La Policía de la provincia de Buenos Aires allanó por la tarde una vivienda en un barrio de bajos recursos de Tres de Febrero, a 40 kilómetros de la capital, donde presume que se vendió la cocaína cuyo consumo provocó las muertes y hospitalizaciones.

La fiscalía bonaerense que investiga el caso pidió a los compradores de cocaína del conurbano que rodea la ciudad de Buenos Aires, de unos 14 millones de habitantes, que desechen la droga adquirida recientemente por precaución.

«Se pone en conocimiento de la población en general que se ha determinado que circula una sustancia comercializada como cocaína de altísima toxicidad», dijo la Fiscalía del distrito de San Martín, y recomendó «adoptar comportamientos positivos con el fin de protegerse a sí mismos y cuidar de su salud».

Al menos cuatro de los fallecidos eran hombres de entre 32 y 45 años, informaron autoridades sanitarias a la prensa.

El secretario de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, explicó que «cada dealer que compra la cocaína, la fracciona. Algunos lo hacen con sustancias no tóxicas, como el almidón. Otros  le ponen alucinógenos y si no se tiene ningún tipo de control, pasan estas cosas», pero eludió precisar si la droga fue adulterada como parte de una «guerra de narcos».

Los primeros reportes oficiales indican que las víctimas sufrieron convulsiones y paros cardíacos fulminantes, por lo que estiman que la cocaína contenía un fuerte depresor del sistema nervioso central.