Analistas del tema tributario coinciden en afirmar que el borrador de la norma que discute la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) para la determinación del impuesto sobre la renta por concepto de ganancia de capital, en lugar de solucionar lo que la administración tributaria entiende como un problema, vendría a tornar más complejo el proceso y a encarecer las operaciones de venta de activos.

Uno de los puntos que más cuestionan es que esta norma plantea una retención del 1 % del valor pagado al vendedor del bien de capital, ya sea este persona física, jurídica, nacional o extranjero. Esa retención pagada constituye un pago a cuenta del impuesto sobre la ganancia de capital que deberá pagar el vendedor del bien de capital.

El monto deberá ser ingresado a la DGII a más tardar el día 10 del mes siguiente al que se realice el pago al vendedor.

Miguel Collado, economista senior del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (Crees) explica que la retención de 1 % planteada en la norma es un porcentaje que los compradores deberán retener. “Son recursos que habrá que incluir en el precio del contrato. Implica un costo de transacción adicional. Son horas dedicadas a un proceso burocrático, en lugar de estar produciendo bienes y servicios para los consumidores, en caso de una empresa”, dice.

El consultor jurídico y fiscal José Guillermo Quiñones entiende que la designación del comprador como agente de retención “resulta contraproducente pues se incluyen obligaciones que serán pasibles de sanciones en caso de incumplimiento por un impuesto que no ha sido determinado aún por el vendedor”.

La norma define la ganancia de capital como el valor superior al valor contable, ajustado por inflación, que se obtiene por la enajenación de un activo o bien de capital.

La DGII define los activos de capital como todos los bienes en poder del contribuyente en conexión o no con su negocio (terreno, activos financieros, bienes intangibles, etcétera).

 

«Estas retenciones, que no tienen significado recaudatorio, no son necesarias. Estas podrían sustituirse por un reporte de la operación»José Guillermo QuiñonesConsultor fiscal

 

“Para evitar sanciones, las operaciones van a requerir asesorías, no solo por la complejidad del tributo, sino porque disposiciones como estas contenidas en la norma, incrementarán el ya de por sí burocráticamente cargado proceso. De ahí que, cierta y efectivamente, esto encarecerá la adquisición y venta de bienes de capital indistintamente sean muebles, inmuebles, intangibles, etcétera”, analiza Quiñones.

El borrador de la norma, que la DGII discute con el público desde el pasado 22 de diciembre hasta el próximo 28 de enero, establece que cuando el vendedor disponga de documentación que sustente que no se producirá una ganancia de capital o que la aplicación de una retención del 1 % sobre la totalidad del ingreso recibido por la venta de los bienes de capital le generaría una pérdida de capital, podrá solicitar a la DGII ser liberado de la retención.

“Pero conociendo la burocracia interna de la DGII, esto segura e indefectiblemente conllevará el retraso en operaciones de comercio en los que la rapidez y oportunidad, en estos tiempos de la inmediatez, resultan ser de medular importancia”, cuestiona Quiñones.

En tanto que Collado  considera que “los ciudadanos necesitan del gobierno reformas que eliminen los problemas de raíz, no parches al sistema tributario”, un proceder que -entiende- “parece tener su inicio desde ahora”.

Insiste en que en este 2022 la sociedad debe estar vigilante, por si las autoridades se disponen a realizar modificaciones a las normas que rigen el sistema tributario al margen de una reforma tributaria que no se sometió el año pasado.  A su juicio, esta norma que discute la DGII puede ser parte de un plan y no un caso aislado.

Recomienda a la DGII

Quiñones observa que los proyectos de las declaraciones o formularios para hacer efectiva la retención a los que hace referencia la norma no contemplan todos los elementos requeridos para una determinación adecuada. En consecuencia, sugiere a la DGII acercarse a instituciones como el Consejo Nacional de Consultores Impositivos, el Instituto de Contadores Públicos Autorizados y otros.

“Estas retenciones, que no tienen significado recaudatorio, no son necesarias. Estas podrían sustituirse por un reporte de la operación, pues la obligación de declarar el resultado de la operación desde un punto de vista impositivo le corresponde directamente al contribuyente, que es quien efectivamente percibe la ganancia o sufre la pérdida de capital”, enfatiza.