La solidaridad es un valor que mueve a los dominicanos. Al escuchar de iniciativas en favor de grupos no privilegiados, son muchos más los que se suman que los se quedan indiferentes. El mejor ejemplo de ello son las cifras de proyectos como el Árbol de la Esperanza de Ágora Mall, que, desde que se inició en el 2013, ha logrado impactar 2,255 vidas de manera directa gracias a los aportes de corazones nobles que encuentran satisfacción en hacer felices a otros.

Este año, luego de haber estado en pausa por la pandemia, la iniciativa regresa del 7 de septiembre al 2 de octubre en el primer nivel del centro comercial. No solo celebran la solidaridad, sino también la resiliencia de cuatro fundaciones locales (Fundación La Merced, TECHO, Quiéreme Como Soy y la Asociación Dominicana de Rehabilitación) que han continuado con sus labores a pesar de los retos y circunstancias que han tenido que enfrentar en los últimos dos años.

Así lo explica Rocío Sánchez, gerente de mercadeo de Ágora Mall, quien es partidaria de que la crisis sanitaria mundial sacó a relucir nuestro lado más altruista. “Todos vivimos la misma situación, pero no bajo las mismas condiciones, lo que nos llevó a ser más empáticos. La pandemia nos quitó mucho, pero nos hizo conectar con esa humanidad. El altruismo es uno de estos principios que ganamos”, expresa.

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«Al ayudar al prójimo también conectamos con nuestra espiritualidad, nuestra necesidad de ser parte de algo más grande, de alimentar nuestra humanidad»Rocío SánchezGerente de mercadeo de Ágora Mall

Aunque en ese lapso el árbol vivió su otoño, el centro comercial buscó la manera de seguir contribuyendo a mejorar la calidad de vida de personas con condiciones especiales. En septiembre de 2020 pusieron en marcha las jornadas de esperanza, a través de las que brindaron ayuda a ocho fundaciones, mientras que, en 2021, durante dos meses, se unieron a favor de cuatro fundaciones bajo la plataforma Dar Esperanza, a través de la herramienta de recaudación virtual Rallybound.

“Ambos proyectos demostraron que la solidaridad y la esperanza son claves para salir adelante”, asegura la ejecutiva de Ágora Mall. “Estos valores nos permiten mirar hacia adentro, valorar lo que damos por un hecho, entender que solo unidos salimos adelante y saber que podemos lograr hacer una diferencia positiva”.

Las fundaciones

El Árbol de la Esperanza cobra vida gracias al artesano y artista plástico Patricio Correa, quien tuvo a su cargo la creación del instrumento de donación de esta octava edición: cuatro modelos de flores basadas en especies autóctonas y de relevancia para el país, elaborados con materiales reciclados.

Cada flor simboliza una de las cuatro entidades que apoyan este año: Fundación La Merced, TECHO, Quiéreme Como Soy y la Asociación Dominicana de Rehabilitación. “Al seleccionar las fundaciones siempre nos enfocamos en que puedan complementarse a través de un liderazgo positivo, de impacto social, que les permita ir tejiendo la red de apoyo”, explica Sánchez.

Cada una de las instituciones representa un colectivo de voces a favor de una causa social en una zona del país, lo que la hace especial y al mismo tiempo universal.