Un grupo de científicos del Reino Unido crearon un maniquí de tamaño real que muestra cómo se verán las personas que pasan 20 o más años trabajando en una misma oficina. Este maniquí se creó con el fin de generar conciencia sobre las consecuencias que pueden traer las malas condiciones de trabajo.

El maniquí se llama Emma y es un modelo que muestra las consecuencias de las malas condiciones del trabajo en el cuerpo y en la salud.

Emma tiene várices gruesas y eso se debe a que ha pasado mucho tiempo sentada. También tiene una barriga prominente, ojos rojos y secos y la piel pálida. Todo esto es consecuencia del sedentarismo y la luz artificial de las pantallas.

“A menos que hagamos cambios radicales en nuestra vida laboral, como movernos más, mejorar nuestra postura en los escritorios o tomar descansos regulares para, nuestras oficinas nos enfermarán mucho”, explican los científicos.