La Fiscalía del estado mexicano de Jalisco ha anunciado que las labores de campo que comenzaron en octubre en una fosa común ubicada en Los Sabinos, en la localidad de El Salto, han finalizado con el hallazgo de 131 cuerpos.

En un comunicado, la Fiscalía, que ha precisado que la búsqueda de cuerpos se realizó «sin cesar» desde que las autoridades tuvieron conocimiento de la fosa, ha detallado que junto a los cuerpos se han encontrado «diversos indicios» que ya están siendo analizados en las instalaciones del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses.

Hasta el momento, las autoridades mexicanas han identificado a 43 de los fallecidos, 40 hombres y tres mujeres. De todos ellos, 42 constaban como desaparecidos ante la Fiscalía de Jalisco y sólo de un hombre no existía denuncia previa.

Para la localización de los cuerpos se han utilizado instrumentos como georadares y drones. También se ha usado maquinaria para remover la tierra del lugar, hasta que se ha descartado la presencia de más restos humanos y óseos.

Cuando se produjo el hallazgo de la fosa, el fiscal Gerardo Solís Gómez alertó de que podría ser la más grande encontrada nunca en la zona.

En México hay unos 60.000 desaparecidos. El crimen organizado, que se ha ido fragmentando cada vez en grupos más pequeños, deja miles de muertos al año en todo el país. En 2019 unas 36.000 personas fallecieron a causa de estos delitos. En este contexto, el hallazgo de fosas comunes es relativamente frecuente en la nación norteamericana.