De las 10 mil escuelas con que cuenta la República Dominicana, unas seis mil no resisten un terremoto de importancia, pues no han sido construidas con un diseño sismo-resistente, incluidas las nuevas que se han levantado desde 2013, año en que se comenzó a invertir el 4% del Producto Interno Bruto en educación. Esto representa un 60% de una parte importante de la plantilla de centros educativos a nivel nacional.

La estructura física de las escuelas no está dotada de un número mínimo de elementos en cada dirección, colocados específicamente para resistir el embate de las fuerzas de un sismo de magnitud considerable, que cada vez se hacen más presentes en la zona caribeña.

Una evidencia de ello es lo ocurrido en Puerto Plata, donde 13 escuelas resultaron seriamente afectadas en su estructura por el sismo registrado en la madrugada del lunes.

Unas 290 de ellas necesitan intervención urgente para reforzarlas pues están construidas sobre fallas tectónicas importantes en la Región norte del país, lugar donde hay más escuelas levantadas en zonas vulnerables.

El director general de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), Leonardo Reyes Madera, al ofrecer la información revela que conceptualmente las nuevas edificaciones escolares no han sido diseñadas desde el punto de vista sismo-resistente, aunque se haya aplicado el nuevo Reglamento para el Análisis y Diseño Sísmico de Estructuras, R-001, aprobado en 2011 y que sustituyó el anterior que se aplicaba desde 1979.

“Esto se explica al observar que el nuevo diseño arquitectónico y estructural se desarrolla sobre el esquema clásico de las edificaciones escolares existentes y con la novedad de la línea de columnas que soporta el antiguo vuelo, más el anexo en el pasillo de nuevas paredes de bloque hasta el techo, que fortalecen aún más la estructura en la zona del pasillo y la debilitan considerablemente en su fachada posterior, al colocar en ella todas las ventanas, cuyas paredes de apoyo están provocando el efecto de columnas cortas, acción que hace altamente vulnerable ante los terremotos la seguridad de las mismas”, explica Reyes Madera.

A raíz de un reportaje publicado por Diario Libre sobre los resultados de un informe realizado por el Banco Mundial, que destaca que las escuelas tanto viejas como nuevas son vulnerables por diseño, construcción y falta de mantenimiento, Reyes Madera dijo que dicha institución cuenta con una propuesta para dar solución a las vulnerabilidades de las diferentes edificaciones escolares en todo el territorio nacional.

Explicó que a solicitud del presidente Luis Abinader se elaboró un proyecto para dar solución a las vulnerabilidades de las diferentes edificaciones escolares en todo el país.

En ese sentido, entiende que se deben establecer fondos contingentes, tanto en el presupuesto del Ministerio de Educación (Minerd), el Instituto Nacional de la Vivienda ( INVI) y la institución que dirige, para que puedan activarse en los trabajos necesarios de prevención de daños y a la hora de una eventualidad.

Fortalecer estructura

De acuerdo con el director de Onesvie la estructura de las escuelas existentes se puede fortalecer y en el proyecto preparado se detallan los trabajos que se deben realizar para que los centros educativos puedan resistir un terremoto y no colapsen.

“Hace muchos años venimos luchando porque en la República Dominicana se comience a intervenir las edificaciones para eliminar la vulnerabilidad sísmica de las escuelas existente, haciendo énfasis en las anteriores porque las de ahora es más fácil resolverlas y tenemos soluciones para cada caso diferente y estoy en la mejor actitud de trabajar de forma conjunta”, expresó Reyes Madera.

Dijo que se hace necesario, además, que se refuerce la seguridad en las edificaciones públicas, sobre todo en las escuelas que acogen a 2,152,239 alumnos, alrededor de 105,000 docentes.

Se tienen cinco soluciones diferentes estudiadas para las condiciones más críticas para las zonas de amenaza sísmica, pero también tienen soluciones para cuando las edificaciones estén arriba de las fallas, pues son las que van a someterse a mayores fuerzas.

Indica que los terremotos son impredecibles y que es urgente que las edificaciones sean intervenidas y reforzadas, como forma de prevención ante la ocurrencia de un sismo.

“La situación más preocupante es que en la realidad no se está construyendo de acuerdo a la concepción estructural expresada en los planos y como es de saber, las estructuras no trabajan como se calculan, si no como se construyen. Estamos intentando calcular edificaciones escolares para resistir terremotos, pero en la construcción estamos pegando las paredes de bloques a las columnas y esto cambia totalmente el comportamiento de estas creando una situación de alta vulnerabilidad que las puede llevar al colapso por el efecto de columnas cortas”, concluyó.