Actualmente, existe un sinfín de tecnologías robóticas que han hecho de estos sistemas un verdadero apoyo para el ser humano, en medio de investigaciones científicas. Así, con la ayuda de lo que se conoce como Inteligencia Artifical (IA), los investigadores han logrado hacer de los robots verdaderos colaboradores en medio de la búsqueda del conocimiento y de proyectos para el bien humano.

Sin embargo, para lo que algunos es el toque de la cima, para otros es simplemente un paso más para llegar a esta. Así lo entiende el doctor Hiroaki Kitano, director ejecutivo de Sony Computer Science Laboratories, quien recientemente informó que tiene planes para poder crear una “forma híbrida de ciencia que llevará la biología de sistemas y otras ciencias a la siguiente etapa”; una IA con la cual crear científicos robots que no solo se añadan a las investigaciones como colaboradores de las mismas, sino, incluso, como sus líderes.

De hecho, la iniciativa de Kitano es tan ambiciosa que la idea no es solo crear robots inteligentes que lideren sus propias investigaciones, sino que estas sean tan buenas y valiosas que sean meritorias para otorgar un premio Nobel a la IA responsable.

El proyecto, conocido como Desafío Nobel Turing, fue explicado por Kitano en la revista Nature, bajo el nombre “Desafío Nobel Turing: creación del motor para el descubrimiento científico”.

“La característica distintiva de este desafío es colocar el sistema en un dominio abierto para explorar descubrimientos significativos en lugar de redescubrir lo que ya sabemos o tratar de imitar procesos de pensamiento humanos especulados (…) La visión es reformular el descubrimiento científico en sí mismo y crear una forma alternativa de descubrimiento científico”, explicó Kitano el pasado mes de junio.

Asimismo, el científico de Sony Computer indicó que la importancia del Desafío Nobel Turing “radica en el desarrollo de máquinas que pueden hacer descubrimientos de forma continua y autónoma”.

“El científico de IA generará y verificará tantas hipótesis como sea posible, esperando que algunas de ellas puedan conducir a grandes descubrimientos por sí mismas o ser un base de los principales descubrimientos. La capacidad de generar hipótesis de manera exhaustiva y verificarlas de manera eficiente es el núcleo del sistema”

Sin embargo, como ha pasado a lo largo de la historia tras un anuncio como el que ha hecho Kitano, se activó en el mundo una alerta por lo que esta investigación podría provocar. Para muchas personas, el hecho de que exista una IA tan poderosa como para pensar por sí misma es una amenaza clara para la sociedad y la existencia humana tal y como se conoce hoy en día.

Aunque el científico asegura que su IA “seguirá siendo una herramienta o un compañero para los científicos humanos, al menos en el futuro previsible”, esto no ha sido suficiente para que algunas personas se alarmen por los resultados “catastróficos” que podría traer este proyecto y han pedido que se suspenda de forma inmediata esta investigación.

“Cuando los científicos de IA se vuelven lo suficientemente sofisticados para manejar fenómenos complejos, hay posibilidades de descubrir cosas que los científicos humanos no comprenden de inmediato”, es la respuesta de Kitano para sus críticos. Para el Doctor, lo importante no es pensar en lo negativo de la situación (que puede o no ser una realidad), sino en los beneficios que podrían traer a la humanidad y al planeta la creación de una nueva mente brillante que logre focalizar conocimientos que ni siquiera los humanos puedan.

Para Hiroaki Kitano, nadie sabe si la respuesta a muchas preguntas científicas, como la cura para el cáncer u otras enfermedades, podría estar en la mente de una inteligencia artificial, por lo que es necesario permitir que la tecnología avance siempre procurando que la misma se utilice para el beneficio de la humanidad.