Alrededor de 500 estudiantes de la comunidad de Comú en el municipio de Sosúa, provincia Puerto Plata, reciben docencia en aulas improvisadas en un club, así como en marquesinas de casas de profesores.

Eso se debe a que el plantel, que acoge en horario matutino a los alumnos de escuela primaria, Eduviges Eguren Almonte y en tanda vespertina al liceo Hermanas Mirabal, presentan enormes grietas que ponen en peligro la integridad física de los alumnos, así como de la clase magisterial.

Rubén Esteban Batista, profesor de Ciencias Sociales en el liceo, explicó que salieron del plantel por recomendaciones de ingenieros luego de evaluar la infraestructura, quienes sugirieron demolerla por lo avanzadas que están las fisuras.

“Esa es la razón. Además,  para que los alumnos no pierdan el año escolar”, expresó el educador.

El   club recreativo que se utiliza como centro educativo es del parque de béisbol de la comunidad, donde frecuentan decenas de personas cada día, lo que provoca la distracción de los alumnos con el bullicio de los atletas.

“Es una lucha constante que tenemos todos los profesores para lograr la concentración de los estudiantes”, indicó Mártir Jiménez, coordinadora de la secundaria.

Tanto los educadores como la sociedad de padres, madres y amigos de ambos centros hicieron un llamado a las autoridades que dispongan la construcción de un nuevo plantel en Camú, para que los niños, niñas y adolescentes puedan recibir docencia dignamente.

“Les imploramos al presidente Luis Abinader y al ministro de Educación que vengan en auxilio de nosotros. Bajo esas condiciones los estudiantes no están recibiendo el debido pan de la enseñanza”, señaló María Almonte, abuela de dos niños de nueve y siete años de la escuela Eduviges Eguren Almonte.

Contó que sus nietos reciben docencia en las marquesinas de las casas de sus profesores.