Washington.- La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) advirtió el viernes a los doctores que no receten un fármaco contra la malaria promovido por el presidente, Donald Trump, para tratar el coronavirus, excepto en hospitales y en investigaciones.

En un mensaje de alerta, los reguladores mencionaron reportes de efectos secundarios cardíacos en ocasiones letales entre los pacientes con coronavirus que estaban ingiriendo hidroxicloroquina o un fármaco relacionado, cloroquina. Esas medicinas, conocidas hace décadas y también recetadas para el lupus y la artritis reumatoide, pueden provocar diversos efectos colaterales, incluyendo arritmias, hipotensión severa y daño muscular o nervios.

El aviso coincidió con la publicación de un reporte de médicos de un hospital de Nueva York que detectó irregularidades en el ritmo cardíaco en la mayoría de los 84 pacientes con coronavirus tratados con hidroxicloroquina y el antibiótico azithromycin, la combinación promovida por Trump.

Se sabe que ambos medicamentos pueden alterar el ritmo cardíaco de forma peligrosa, y su seguridad o capacidad para curar el COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus, se desconoce. Un panel de expertos de los Institutos Nacionales de Salud desaconsejó a principio de semana esta combinación de medicamentos a excepción de en estudios formales por sus posibles efectos secundarios.

El mes pasado, la FDA autorizó el uso limitado de fármacos contra la malaria en enfermos de coronavirus hospitalizados que no participen en ninguna investigación en curso. Según la agencia, los riesgos que suponen son manejables cuando los pacientes están controlados de cerca por profesionales. Varios estudios están probando la hidroxicloroquina para tratar o prevenir el COVID-19.

Fuente: EFE