El empresario Juan Hubieres depositó una querella formal ante la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca) solicitando que se investigue una supuesta estafa contra el Estado cometida en los nuevos corredores del transporte que se han puesto en funcionamiento recientemente.

Hubieres, quien es el presidente de la Federación Nacional de Transporte La Nueva Opción (Fenatrano), asegura que muchos de los nuevos autobuses que operan en los nuevos corredores fueron comprados a precios sobrevaluados (entre 20 y 40,000 dólares).

Además, denuncia que hubo corrupción en el proceso de dar las licencias para operarlos. Asegura que las entregas para operar las rutas con autobuses privados fueron otorgadas de forma fraudulenta, una «mafia» que supuestamente lideran el sindicalista Antonio Marte (presidente de Conatra) y a Alfredo Pulinario, conocido como Cambita (presidente de Mochotran).

Asimismo, alega que muchos de los autobuses fueron adquiridos a empresas offshore en Panamá, haciendo menos transparente el proceso.

Hubieres solicitó a Wilson Camacho, titular de la Pepca, y a Yeni Berenice Reynoso investigar el proceso de licitación, adjudicación y todo lo relativo a la asignación de los corredores Charles de Gaulle, Winston Churchill, Núñez de Cáceres y 27 de febrero, que son los que se han entregado actualmente de 17 que se planifica.

De manera precisa, sugiere que deben ser investigados los contratos de venta de los autobuses y establecer el precio que tienen en el mercado, para comprobar la sobrevaluación.

También pidieron a la Pepca requerir del Banco de Reservas, del Ministerio de Hacienda y de otras instituciones competentes, emitir una constancia de la emisión del cheque por 50 millones de pesos supuestamente entregados a operadores del corredor de la Núñez de Cáceres y que se investigue el curso que se le dio a esos recursos.