En el programa radial Alofoke Radio Show hicieron una entrevista a la esposa de Santiago Matías (Alofoke), siendo esta la primera vez que hace una aparición pública.

Nació en Boston, Estados Unidos, se dice que su nombre es Chary, aunque en ningún momento de la entrevista se hace referencia a su persona con su nombre; y su mejor amiga es Alexandra MVP.

La chica cuenta que se conocieron en el año 2014, cuando ella ya vivía en República Dominicana. Comenzó como una relación amorosa luego de que él le envió un DM (mensaje privado) en Instagram desde la cuenta alofokemusicnet. Más tarde se convirtió también en una relación profesional.

Incluso, dice que fue ella misma quien le enseñó a editar videos a Santiago.

La primera invitación que le hizo Santiago fue a una cita en París, pero ella no fue por miedo; y su primer regalo grande fue un Mercedes del año (2018).

“La fama no es para todo el mundo y yo no quería que me conocieran por ser la esposa de Santiago”, dice en la conversación con los co-conductores del programa.

Explica que antes de tener a su hijo Prince (a quien engendraron in vitro) habían acordado que ella no quería tener una vida pública. Indica que los rumores sobre quién era la madre del niño, o de si Santiago había alquilado un vientre, la motivaron a dejarse ver.

En el ámbito laboral, antes de que naciera el hijo que comparten, Chary trabajaba detrás de cámara en el negocio. Manejaba los canales de YouTube de Santiago Matías y las relaciones con las Network.

La propuesta de matrimonio

Según narra, ella se estaba duchando mientras Prince dormía, cuando escuchó que alguien abrió la puerta. Vio que Santiago tenía una funda y sacó una caja. Como él le había expresado que no creía en el matrimonio, le preguntó que si se había comprado algo, a lo que él respondió “no, es para ti. Ábrelo”.

Espera una boda privada e íntima.

Admite que Santiago es “un poco difícil” y lo describe como una persona hogareña con tremendo corazón. Ella entiende que la relación ha perdurado porque lo comprende más de lo que lo quiere