El 2020 representó, sin dudas, el año cuando el sistema de salud dominicano vivió su mayor prueba de fuego. La pandemia de Covid-19 gritó al viento cada una de sus debilidades acumuladas por años, pero también salió a reducir fortalezas que perdurarán, compromisos, alianzas, solidaridad y entereza.

Desde que inició el año, el sistema se puso a prueba en su capacidad de preparación y respuesta ante la llega inminente de un enemigo, del cual se sabía muy poco y para el cual el sector salud no se preparó adecuadamente.

Esto lo llevó a tambalear y ponerse al borde del colapso, en momentos de mayor tensión, ante el desborde de la capacidad de respuesta de pruebas diagnósticas, el agotamiento del personal médico y sobredemanda de camas hospitalarias con ocupación que superaba el 100% en las principales demarcaciones, con  saturación del Laboratorio Nacional Dr. Defilló y de laboratorios privados cuyas citas se tomaban días.

En medio de la pandemia, el sistema tuvo que enfrentar no sólo la atención y prevención de la ciudadanía, sino la efervescencia de campañas políticas, elecciones municipales, congresuales y presidenciales,  el proceso de transición de traspaso de mando, y el cambio de autoridades ante la llegada el 16 de agosto de un nuevo Gobierno, lo que implicó cambios de rostros en los ejes claves de mandos.

El primer caso
El mayor nerviosismo entre la población y los tomadores de decisiones ocurrió el primero de marzo,  con el diagnóstico hecho público del primer caso importado de Covid-19, el italiano Claudio Pascualini, quien permaneció durante 54 días ingresado en el Hospital Militar Ramón de Lara de la Fuerza Aérea Dominicana, el primer centro convertido en hospital Covid.

Posteriormente surgió el controversial caso de la señora Oraida Herrera Díaz, la dominicana residente en Italia que llegó al país hasta su casa en Villa Riva, provincia Duarte.  Tras su diagnóstico positivo, las autoridades inicialmente le acusaron de escaparse del hospital, lo cual ella desmintió.

Se le ordenó permanecer en aislamiento domiciliario, pero al no respetarlo, luego fue llevada contra su voluntad a aislamiento hospitalario.

Luego llegó la transmisión comunitaria, empezando en cinco de las más pobladas provincias, y luego se extendió a todo el país.

El primer gran brote
San Francisco de Macorís, municipio cabecera de la provincia Duarte, fue el primer gran brote, con el colapso del sistema de salud y narraciones dramáticas de muertes de personas en sus hogares o en las calles sin respuesta de atención médica.

Esa fue la primera demostración que tuvo el país de que ese coronavirus no era un juego. La provincia  a la fecha registra un acumulado de 125 muertes.

El mayor pico
Julio fue el mes de mayor tensión, alcanzando casi el colapso del sistema, con ocupación de camas que superaban 100% en demarcaciones como Santo Domingo y Santiago. Al cierre de ese mes el país registraba un acumulado de 69,649 casos confirmados, 1,160 muertes y una positividad de 33.68%.

Los hospitales
Para evitar contagios y ante la alta demanda de pacientes, la Red Pública de Salud separó la atención, dividiendo los centros de salud en hospitales Covid y no Covid.

El sector privado, que al inicio mostró cierta resistencia a recibir pacientes sospechosos del virus, dándose casos incluso de  “rebotes”, se vio precisado a habilitar salas que en algunos centros fueron ampliando hasta alcanzar el 70% de su capacidad de camas.

Se habilitaron centros de aislamientos, que en principios fueron motivo de grandes conflictos y protestas de parte de las comunidades que se oponían a que se llevaran allí personas infectadas.

Personal primera línea
Mientras muchos desobedecían las órdenes de confinamiento y desafiaban la suerte exponiéndose al virus (y aún lo hacen), el personal de salud, entre ellos médicos, enfermeras,  bioanalistas, entre otros,  ha librado una incansable batalla contra la enfermedad y la muerte en los centros de salud.

Cansados, exhaustos, impactados emocionalmente, pero firmes, los servidores hospitalarios se han mantenido durante todo el año en primera línea luchando contra un enemigo que todavía tiene muchas respuestas desconocidas.  No obstante, hay que resaltar, que  muchos servicios médicos  ambulatorios fueron cerrados y una  gran parte de médicos dejaron de asistir pacientes por temor al contagio. Uno de ellos adoptó  la modalidad de la teleconsulta, que aún se mantiene vigente.

Desinformación y rueda de prensa
La pandemia encontró al país sin una estrategia clara de educación hacia la población ni de comunicación, sin personal capacitado, sin ambulancias especiales, sin suficientes insumos diagnósticos y de bioseguridad, por lo que la adquisición, en medio de una demanda mundial, no iba en la misma velocidad de los requerimientos locales.

Esto dio paso al surgimiento de una ola de rumores, noticias falsas y desinformación, y fue en ese contexto que el Ministerio de Salud Pública, con el entonces ministro Rafael Sánchez Cárdenas a la cabeza, implementó la esperada rueda de prensa virtual diaria, donde daba informaciones y respondía preguntas.

Se sabía poco del virus y los tratamientos a aplicarse por lo que hasta el momento prácticamente todo es experimental. Muchos de los medicamentos que empezaron a aplicarse con la anuencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) luego fueron sacados del esquema de tratamiento.

Enfermedades cronicas: un desafío
La vida en la pandemia durante estos nueve meses trajo deterioro en la salud de pacientes con condiciones crónicas y de salud mental debido a que muchos pacientes dejaron de ir a sus chequeos rutinarios, ante el temor al contagio, el llamado de quédate en casa y el resguardo de una gran parte de los médicos especialistas. Pacientes con esas y otras condiciones añadidas empezaron a regresar a los servicios de salud en los últimos dos meses, pero con sus condiciones agravadas, lo que pone otro desafío al sistema de salud.

La salud mental, de por sí con respuestas de atención débil en el país, también se agravó y actualmente los especialistas están atendiendo parte de sus secuelas.

Alianzas y acuerdos
El sistema de Seguridad Social hizo alianzas y acuerdos  que abarcaron a Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) y Proveedores de Servicios de Salud (PSS) y  emitió resoluciones garantizando coberturas de pruebas diagnósticas y de atención médica, que se han ido extendiendo cada mes para no dejar sin protección médica a trabajadores que aún permanecen suspendidos de las empresas.

Epidemia nacional
En el mes de junio, ante dificultades para aprobar solicitudes de extensión del Estado de Emergencia Nacional, el Ministerio de Salud  anunció la declaración de Estado de Epidemia Nacional por la crisis sanitaria del coronavirus Covid-19, con el propósito de adoptar medidas extraordinarias dirigidas al control de la epidemia.

Salud Pública también emitió resoluciones dirigidas al uso obligatorio de mascarillas, entre otras medidas, y estableció  protocolos, entre ellos el general de atención y tratamiento del Covid,  para acudir a las urnas durante el proceso de elecciones, para las empresas, las escuelas y el sector turístico entre otros.

Este año de pandemia  dejó enseñanzas y fortalezas para el sistema de salud, entre ellas el fortalecimiento de los servicios de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), cuyo déficit de camas era una debilidad arrastrada por años  y mayor conciencia sobre el lavado de manos e higiene.

LAS MEDIDAS
DATOS
Poco a poco.

A la fecha se dispone, sólo para pacientes con el virus, de 447 camas UCI y 385 ventiladores, además de otros instalados para servicios regulares.

Aunque impuesta mediante resolución,   una gran parte de la población se acostumbró, poco a poco, a usar mascarilla  como protección, hacer filas en supermercados y bancos, andar con jabón y alcohol desinfectantes, lavarse las manos con mayor frecuencia y, por los primeros meses, mantener un distanciamiento real, que con el paso del tiempo se fue perdiendo, al punto que se están registrando apresamientos por aglomeraciones en fiestas clandestinas.

EL ORIGEN
El  mortal virus invasor
Una familia extensa.
Covid-19 es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto más recientemente. Tanto este nuevo virus como la enfermedad que provoca eran desconocidos antes de que estallara el brote en Wuhan (China) en noviembre de 2019. Actualmente, Covid-19 es una pandemia que afecta a muchos países de todo el mundo. Los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos.