Michael Sayman es un joven de origen boliviano y peruano que vive en Estados Unidos y que se convirtió en millonario creando aplicaciones que llamaron la atención del propio Mark Zuckerberg, quien lo contactó para trabajar en Facebook. A los 13 años, cuando su familia pasaba por un momento muy difícil económicamente, le llegó su primer cheque de Apple. Luego vinieron otros pagos, reconocimientos y una carrera brillante, mientras sus padres casi no podían comprender cómo había pasado.