El obispo de la diócesis La Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, llamó al Gobierno a intervenir ante los altos precios de los alimentos.

En la homilía de la misa central por el Día de la Altagracia y en presencia de la vicepresidenta de la República, Raquel Peña, el religioso dijo que los pobres son los más sufridos por los altos precios de los alimentos.

Dijo que el país está viviendo situaciones preocupantes por el alto costo de la vida.

«Hemos de reconocer que son muchos desafíos que tenemos como país donde la carga del día a día sobre los hombros de las familias de los dominicanos, sobre todo los más pobres, se vuelve muy pesada por el encarecimiento de los productos de primera necesidad y el alza de los combustibles», dijo el obispo.

Indicó que hay que actuar en ese sentido porque las leyes del mercado no deben primar sobre las personas y más cuando se habla de los pobres que desea alimentación.

El obispo de la Altagracia exhortó al Gobierno a actuar con políticas públicas que beneficie a la mayoría y confió en que la actual administración coloque sus oidos en el corazón del pueblo para escuchar sus angustias y preocupaciones que les atormentan.

«Comer, vivienda son fundamental, hay que tener cuidado con el pueblo», advirtió.

Monseñor Castro elogió al gobierno por la forma valiente y organizada que ha enfrentado la pandemia.

«Eso merece un ramo de olivo a las autoridades, porque verdaderamente han enfrentado esta pandemia con valentía, organización y buenos resultados».

Lamentó la situación de muchas familias que han perdido sus seres queridos por la pandemia, a los que se les suma el estrés, la ansiedad y la depresión.

Monseñor Castro declaró que no se puede permitir que se convierta a la República Dominicana en un laboratorio jurídico porque durante 20 años los políticos han estado jugando con el Código Penal.

«Veinte años jugando con un código penal  como si fuera un juego de ping pong, en el cual muchos políticos se han hecho especialistas».

Monseñor Castro, en un hecho inusual en actividad como la de este día, saludó a los cristianos no católicos del país.

«Los saludos sin prejuicios, tenemos más elementos que nos unen, que los que nos separan. Ojalá que en los años por venir en esta basílica que es la casa común del pueblo dominicano nos encontremos en la jornada de oración por la unidad de los cristianos».

Además de la presencia de la vicepresidenta Raquel Peña, en representación del presidente Luis Abinader y del ministro de la Presidencia, Lisandro Macarrulla, estuvieron presentes el ministro de Obras Públicas, Deligne Ascención, el ex candidato presidencial Ramfis Domínguez Trujillo y el general rerirado Jorge Zorrilla Ozuna. Este año no asistió la cantidad de funcionarios que acostumbran participar en los actos del Día de la Altagracia.