Aunque este lunes se levanta el toque de queda en provincia La Altagracia, las autoridades del Poder Ejecutivo anunciaron la suspensión de las actividades culturales y religiosas, debido a los efectos del COVID-19. Esto incluye, las corridas de caballo y las emblemáticas patronales, en la que cada año desfilan cientos de campesinos que forman parte de los Toreros de la Virgen.

La gobernadora provincial, Martina Pepén Santana, hizo el anuncio de la suspensión de las actividades, debido a que la principal fiesta de esa provincia concentra a miles de feligreses en la Basílica Nuestra Señora de La Altagracia el 15 de agosto, con la llegada de los Toreros de la Virgen, una procesión que agrupa a campesinos y ganaderos de la región este y sureste del país.

En ese sentido, el obispo de La Altagracia, monseñor Jesús Castro, expresó que consultó a diversos epidemiólogos y especialistas en lo referente a la COVID-19, quienes, dijo, le aconsejaron que aplace este año las fiestas religiosas, para no motivar la movilización y aglomeración de personas.

“He escuchado las recomendaciones de los expertos y no quiero que esta actividad vaya a suscitar un rebrote de contagios en esta zona”, apuntó.

Reveló que el traslado de los toretes ofrecidos a la virgen será realizado en camionetas, igual que el año pasado, y que las actividades en la Basílica serán con la participación de grupos reducidos, tomando como primera medida el distanciamiento social.

El obispo Castro Marte invitó a la comunidad católica a que se reúna a orar en pequeños grupos, sin exponer su salud.

La festividad religiosa, que conmemora el 99 aniversario de la coronación del cuadro milagroso de la Santísima Madre de La Altagracia, está llamado a celebrarse el 15 de agosto, por lo que invitó a los comisarios, toreros y devotos de la Virgen, sin poner en riesgo su salud, a la misa del 15 de agosto a las 10:00 de la mañana, para dejar iniciado el año altagraciano, con la apertura de la puerta de gracia y misericordia, presidida por el representante del papa, el nuncio apostólico monseñor Ghale Badel. Comunicó que este año no podrán ofrecer los paragüitas ni los jardines de Basílica para que los peregrinos reposen los días de fiesta ni para que pernocten como en años anteriores.

Asociación de Caballistas

De su lado, el presidente de la Asociación de Caballistas de la Provincia La Altagracia, Nino Rodríguez, dijo que, a pesar de que los miembros de esa organización entienden que el país aún está en estado de emergencia por el COVID-19, considera que las cabalgatas son actividades de carácter deportivas, lo que no pone en riesgo la acumulación de personas.

“Las cabalgatas son actividades deportivas, aparte de que la provincia está en las primeras provincias que ha cumplido con el Plan de Vacunación. Vamos a realizar algunas actividades, para que la festividad no pase sin penas ni glorias entre los amantes del caballo”, precisó.

Rodríguez resaltó que la competencia de caballos de Paso Higüeyano que realizarán, como parte de las actividades por las patronales de Higüey, cumplirá con los protocolos sanitarios.

Tradiciones de agosto

El historiador Francisco Guerrero dijo que, para esta fecha, año por año, desde los tiempos primeros de la colonia, la Villa de Higüey era visitada por una inmensa cantidad de peregrinos, de todo el país e islas adyacentes, que se integraban, en la víspera a la festividad de la “Asunción de la Virgen María a los Cielos”, los 15 de agosto.

“Nuestra primera fiesta patronal fue la del 15 de agosto; luego, a partir de enero de 1692, a un año de la batalla de La Sabana Real de La Limonade, tenemos la del 21 de enero. La ofrenda de los toros a la Virgen comienza en el año 1692, y así se mantuvo, hasta 1822 cuando la invasión haitiana, cuyas autoridades la suspendieron”, exteriorizó.

Explicó que no fue hasta 1916 cuando Felipe E. Sanabia, cura y capellán del santuario, la restauró por instrucciones de Luis A. de Mena, secretario de cámara y gobierno, del arzobispado de Santo Domingo; pero no para realizar las fiestas los 21 de enero, sino los 15 de agosto.

Detalló que, aunque la festividad del 21 de enero es mayor que la del 15 de agosto, ésta última es considerada por los higüeyanos como “la verdadera fiesta patronal”.

“Los higüeyanos honramos nuestras raíces montando a caballo en agosto, principalmente el día 14, para dar la bienvenida a la Hermandad de los Toreros que arriba a la ciudad luego de recorrer toda la región. Los 14 de agosto pertenecen a la “Hermandad de los Toreros”, resaltó.