La pastora Belkis Castillo, quien ha dirigido la entidad por 21 años, comentó que las autoridades informaron que el centro estaba clausurado, lo que dijo extrañarle porque los enfermos aun permanecen dentro.

Apuntó que le informaron que ayer iban a ir a buscar cuatro de los envejecientes, que no le dieran comida para realizarles unos análisis y a la cinco de la tarde los ancianos temblaban del hambre, porque no fueron a buscarlo.

“Nosotros queremos hoy entregar el centro y los enfermos que están aquí, queremos pasar el centro a otras manos y a una mejor administración, pero aquí no hay nadie para recibirlos”, expuso.

Aseveró que los que la conocen saben que es de armas a tomar, pero cuando uno pierde las fuerzas le da trabajo continuar.

Comentó que necesita que alguien les ayude a ubicar los enfermos en un mejor lugar y en mejores manos.

Aseveró que quisiera entregar las llaves, pero que ninguna autoridad se presentó para entregárselas y que ella invitó al director de Salud, a la fiscal, al alcalde, a todas las autoridades para que acudieran en su ayuda y “nunca” se la dieron.