China afirma que será el vehículo terrestre más rápido del planeta, aunque la Central Japan Railway Company ya ha probado su propio maglev (de magnetic levitation) de alta velocidad alcanzando un récord mundial de 603 km/h, lo que abre una intensa competencia por la supremacía técnica en el mercado de los trenes de alta velocidad.

 

Así que tal vez la velocidad de crucero estándar del maglev chino supere a la del tren japonés, o tal vez sus creadores crean que tiene una velocidad máxima muy elevada.

La velocidad máxima convertiría al tren, desarrollado por China y fabricado en la ciudad costera de Qingdao, en el vehículo terrestre más rápido del mundo.

JR Central está construyendo una línea de maglev que conectará Tokio y Nagoya y en la que el tren circulará a una velocidad máxima de 500 km/h.

«Los trenes de levitación magnética de alta velocidad chinos pueden convertirse en una industria viable», dijo en un comunicado Sun Yongcai, presidente de CRRC.

China lleva casi dos décadas utilizando esta tecnología a escala muy limitada. Shanghái tiene una corta línea de maglev que va de uno de sus aeropuertos a la ciudad.

El desarrollo del maglev chino, que se presenta en conjuntos de cinco vagones, comenzó en 2016, con una prueba exitosa en junio de 2020. La compañía estatal CRRC (China Railway Construction Corp.), el mayor fabricante de vagones del mundo, había estado poniendo a punto el maglev antes de la presentación.

El fabricante destaca la ligereza y durabilidad del tren maglev como sus puntos fuertes.

El tren puede hacer el viaje de Pekín a Shanghai, un viaje de 1.000 km, en tres horas y media, incluyendo los tiempos de espera. Eso reduce en unas dos horas el tiempo que necesita un tren bala convencional para recorrer la misma distancia.

 

La empresa aún no ha publicado un plan detallado para la comercialización del maglev. CRRC exporta trenes a todo el mundo, especialmente a los países que se han adherido a la iniciativa de infraestructuras Belt and Road de Pekín.

CRRC obtuvo un beneficio neto de 11.300 millones de yuanes (US$ 1.740 millones) el año pasado con unas ventas de 227.600 millones de yuanes. La empresa se formó en 2015 a partir de la fusión de los fabricantes estatales de material rodante China CNR y CSR.

Si los trenes bala de levitación magnética van a alcanzar regularmente este tipo de velocidades, las empresas que trabajan en proyectos del tipo de trenes hyperloop tendrán que empezar a apuntar mucho más alto. Porque, a pesar de los altos costos de construir un tren de levitación magnética, los hiperloops requieren que se construyan sistemas de levitación magnética de altísima velocidad dentro de tubos totalmente sellados con aire, y que luego utilicen bombas de vacío para mantener la presión del aire en el interior lo suficientemente baja como para reducir la resistencia al viento.

Países como Japón o Alemania también quieren construir redes de levitación magnética, aunque los elevados costos y la incompatibilidad con las actuales infraestructuras ferroviarias siguen siendo un obstáculo para su rápido desarrollo.