El legado de Tom Brady va a quedar marcado incluso en la temporada muerta, debido a lo que sacrifica el jugador para conseguir el mejor plantel posible para afrontar la temporada.

Brady firmó en mayo del 2020 un contrato de dos años y 50 millones de dólares, todos garantizados. Diez meses más tarde y luego de hacerse campeón del Super Bowl, firma una extension de contrato por cuatro temporadas, anulando así el año restante de su contrato y dejándole en nomina 19 millones de dólares a los Buccaneers.

Esta estrategia de parte de Brady le ayuda al equipo en la búsqueda de agentes libres y de mantener unido al núcleo del equipo que se coronó campeón del Super Bowl 55.

Lo interesante de esta extensión por cuatro años es que se anula después de un año. Es decir, que esto ayudará a Tampa Bay a mantener a la mayor parte de su equipo campeón y añadirle piezas para fortalecerlo al mismo tiempo que siguen contando con los servicio del jugador con más títulos de Super Bowl en la historia, el mítico, Tom Brady.

Brady, 43 años, ya ha dicho que pretende jugar hasta los 45 años y con su contrato podría cumplir esa meta si todo marcha bien.