David Miller es el protagonista de esta historia. Consiguió trabajo en la NASA sin siquiera postularse a la búsqueda laboral. No tuvo ninguna entrevista ni tampoco tenía experiencia previa, pero estuvo 8 años trabajando sin saber de que se trataba su rol.

“Hay un trabajo diferente que creemos que te puede gustar y es para ser manipulador en el equipo de gráficos de análisis y cinemática interactiva”, le explicaron cuando un buen día lo llamaron desde Boeing, a un puesto que si aplicó.

Cuando lo llamaron y le dijeron que había sido contratado, Miller pensó que era para el puesto de ingeniero mecánico, pero el joven viajó a Texas y cuando estaba completando el papeleo para firmar el contrato se dio cuenta que se estaba incorporando a la NASA.

“No creo que el proceso de contratación fuera intencionalmente confuso o secreto, creo que es solo que Boeing es un gran contratista para la NASA, y realmente necesitaban gente. De hecho, tenía un compañero de trabajo que fue contratado una semana antes que yo, y sucedió esencialmente de la misma manera para él”, aseguró Miller.

“Pude trabajar en cosas que iban al espacio y tocarlas físicamente y marcar la diferencia”, recordó Miller en BuzzFeed, luego de que se conociera su caso y que dejara su puesto en la NASA.