Tropas rusas reivindicaron este miércoles la captura de la ciudad portuaria de Jérson en el sur de Ucrania y el asedio de varias otras localidades en el séptimo día de una invasión que, según el presidente ucraniano, busca «borrar» al país.

Además Rusia lanzó unidades de paracaidistas en Járkov -la segunda mayor ciudad del país- donde las fuerzas ucranianas reportaron combates callejeros. Esta ciudad de 1,4 millones de habitantes y cercana a la frontera con Rusia, sufrió además un bombardeo que provocó al menos cuatro muertos y nueve heridos, según los servicios de socorro.

Un periodista de la AFP reportó daños provocados por bombardeos contra edificios de los servicios de seguridad y una universidad.

«Tienen la orden de borrar nuestra historia, de borrar a nuestro país, de borrarnos a todos», denunció en un video el presidente ucraniano Volodimir Zelenski.

Después del ataque que provocó cinco muertos contra la torre de televisión de Kiev, cercana al sitio donde fueron masacradas 30.000 personas durante la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de ellos judíos, Zelenski lanzó un llamado a esa comunidad a «no permanecer en silencio».

«El nazismo nace del silencio. Entonces salgan a gritar sobre los asesinatos de civiles. Gritad sobre los asesinatos de ucranianos», afirmó el presidente, un excomediante de 44 años y judío.