El incendio que generaron unos fuegos artificiales en una vivienda de Harrisburg (Pensilvania, EE.UU.) la noche del pasado 5 de julio pudo cobrarse la vida de sus inquilinos de no ser porque su perra les despertó, informan medios locales.

Las llamas quemaron con rapidez un camión, el garaje y el ático de una residencia y se extendieron a una casa vecina, donde hubieran provocado víctimas de no haber intervenido Macie, que saltó sobre la cama donde dormía su dueña para despertarla.

Sarah Bohner no entendía qué sucedía, escuchó «dos ruidos fuertes» y decidió que alguien todavía lanzaba fuegos artificiales por el Día de la Independencia de EE.UU., pero Macie insistió hasta que se levantó para comprobar qué asustaba a su mascota, vio la casa vecina en llamas y llamó al servicio de emergencia.

Bohner y su familia se trasladaron a la casa de sus padres, realiza reparaciones en su casa y se alegra de que nadie resultara herido gracias a la persistencia de su perra.