Desde marzo pasado, Rosalí Carmona, una jo­ven arquitecta, solo ha vis­to a su novio por videolla­madas. Ninguno ha salido de su casa y tampoco han considerado urgente verse físicamente.

Su noviazgo se mantie­ne en cuarentena, respe­tando el estado de emer­gencia que decretó el gobierno, que conlleva un distanciamiento social y un toque de queda desde las 5:00 de la tarde hasta las 6:00 de la mañana.

Rosalía y su pareja se han auxiliado de la tecno­logía. “Hablamos todos los días por mensajes de texto y en las noches nos llama­mos o nos videollamamos para hablar sobre lo que hemos hecho en el día”, cuenta Rosalí. Ambos tra­bajan a remoto.

Los fines de semana buscan una película para verla “juntos”, él en su ca­sa y ella en la suya. Duran­te el día, ven series y do­cumentales y en las noches intercambian opiniones.

Sus horarios de traba­jo, de actividades y de conversar han cambia­do, pues a veces en la ma­drugada siguen despiertos trabajando, o simplemen­te viendo alguna película. Otras veces duran horas ha­blando en la madrugada, esperando tener sueño. “Al parecer es común el insom­nio en el mundo en estos días, lo que más nos preocu­pa es volver al horario habi­tual cuando todo vuelva a la normalidad”, comenta.

Dividir el tiempo, un reto

Anderson Serrano percibe que la cuarentena ha im­puesto nuevos retos en la relación con su novia.

Lidiar con el horario ha si­do su principal desafío. “Yo soy noctámbulo y mi novia no, te imaginarás los cons­tantes reclamos que surgían por nuestras diferencias de horarios”, expone Serrano, quien es ingeniero civil.

Dice que, aunque parez­ca difícil de creer, el dividir el tiempo entre estudios, se­ries, libros y su novia no fue tarea fácil.

Finalmente, acordaron compartir opiniones de li­bros, películas y series, in­cluso “verlas juntos sin estar juntos”, de forma virtual.

Leen libros juntos

Adry Jiménez cuenta que, junto a su novio, opta­ron por llamarse todos los días para ver cómo está ca­da quien y cómo están ma­nejando la situación en sus hogares, que en cada uno es diferente.

La pareja ha estado ju­gando online, generalmen­te parché, lo cual hacen mientras preparan las cla­ses virtuales que recibe ca­da uno, pues ambos son es­tudiantes universitarios.

DISTANCIA
Se ven sin tocarse.

Luego de tres semanas de cuarentena, una joven abogada y su prometido decidieron verse un día a la semana, pero sin tocarse. “Mi novio ahora viene los sábados a casa en horas de la mañana, aunque se queda fuera de la casa y yo dentro”, agregó.